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En marzo, el Rabino David Louis, de Kiryat Gat, Israel, hizo un notable relato de una curación en la Reunión de Testimonios del mediodía en el edificio original de La Iglesia Madre. En las semanas siguientes, el Rabino Louis se encontró con varios de sus nuevos amigos en la Iglesia y en La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana, incluyendo al Secretario Nathan Talbot y la Editora en Jefe, Mary Trammell. Su viaje espiritual ilustra tanto la curación universal que abraza la Ciencia Cristiana como la Iglesia que fundó Mary Baker Eddy. Estos son algunos extractos del reportaje de Mary Trammell con el Rabino realizado para el programa radial del Sentinel.
Rabino Louis, ¿podría darnos una pequeña reseña de lo que ha sido su camino espiritual? ¿Qué lo llevó a ser rabino?
Bien, yo nací judío en Peoria, Illinois, EUA, y mis padres me dieron cuanta educación judía estaba disponible. Mis años de universidad fueron los años de la guerra de Vietnam, y yo estaba en una universidad muy importante que fue una especie de centro de turbulencia. Había grandes movimientos populares de estudiantes, de búsqueda de las religiones orientales, y muchas personas volviendo a las religiones raíces. Yo me acerqué a muchas de las diferentes religiones hasta que vine a la mía. Estudié en el seminario para rabinos en Nueva York, y luego vine a Israel, me casé, y fui ordenado como rabino en el campo de la metafísica de la Cábala judía. Estuve enseñando Cábala, y también trabajando como músico profesional.
Cuéntenos acerca de la Cábala.
La Cábala es un lenguaje para hablar sobre espiritualidad. En la música tienes 7 notas, y a través de las combinaciones de esas notas se hace toda la música. Al hablar de las cosas espirituales, la Cábala nos provee de un lenguaje. Hay 10 esferas. Podemos hablar de la completa materialidad, de la parcial materialidad, de la parcial espiritualidad, y de la completa espiritualidad. En este sentido la Cábala está en perfecta sintonía con la Ciencia divina, coincide con la completa espiritualidad en la cual la materia es reconocida como no existente.
¿Y cómo encontró usted, entonces, la Ciencia Cristiana?
Cuatro años atrás mi padre anciano estaba sufriendo de uno de los estadios de un cáncer terminal, y yo vine para estar con él.
Lo habían llevado a su casa, lo atendían 24 hs, y estaba conectado a tubos. Salí para dar una caminata por el vecindario. Y había un cartel que decía Sala de Lectura de la Ciencia Cristiana. Y el letrero decía que la Sala de Lectura estaba abierta dos horas por día, y sucedió que yo estaba allí en el momento justo. Entré. En aquel momento, no sabía nada acerca de la Ciencia Cristiana en sí. Yo sabía de la existencia de la Ciencia Cristiana de mis tiempos de estudiante. Cada aeropuerto importante tiene una Sala de Lectura de la Ciencia Cristiana, entonces había tenido la oportunidad de mirar algunos libros. Y sabía que había allí algo con respecto a la curación. Bueno, me senté con una señora en la Sala de Lectura, y le conté acerca de mi padre. No recuerdo las ideas específicas que fueron dichas, pero volví a casa inmediatamente y le dije a mi padre: “Tú te vas a recuperar por completo”.
Cuando visité la Sala de Lectura, la gente de allí, maravillosa gente, no me estaba ofreciendo una suerte de ideas intelectuales. Eran la ternura y la oración, la atmósfera, la gracia. Ahora, en retrospectiva, es claro para mí que probablemente esos Científicos Cristianos estaban orando.
Me gusta mucho la manera en que lo cuenta, que usted sintió la atmósfera, el amor, la curación, la oración.
Cada día volvía a la Sala de Lectura, y cuando llegó el domingo, fui al servicio. Al tercer día, mi padre se sintió animado y deseó comer. Él no comía desde hacía tres meses. Entonces comió yogurt y helado. En el cuarto día, quiso comer huevos revueltos y panqueques, y yo comencé a ir y venir del supermercado.
Para el quinto día se había levantado de la cama. Quiso ir a comer a la cocina. Con un andador y la enfermera con él, comió en la cocina. Para el sexto día ya estaba sentado enfrente del televisor en el living. En el sexto día decidió que quería ocuparse otra vez de sus asuntos. Él había dejado sus asuntos en manos de un abogado. Para hacer eso, tuvo que comprobar que ahora estaba en condiciones de hacerlo.
En aquel entonces fue a un hospital para realizar un chequeo durante el séptimo día. Caminó hasta el banco con su andador y caminó con el aplauso de todas las personas que estaban allí. Fue realmente un buen momento. Tenía ya sus asuntos nuevamente en sus manos. Volvimos a casa y recibimos un llamado del hospital diciendo que él se hallaba completamente sano de aquello que sufría. Y de hecho lo estaba. Vivió alegre y saludablemente durante un año más.
Y esta fue mi introducción a la Ciencia Cristiana. Todos sus doctores y la gente que lo había conocido vinieron a verlo a la casa, y se quedaron atónitos. Lo que yo realmente había presenciado fue una verdadera resurrección. Esto cambió mi vida. Decidí que la Ciencia Cristiana es verdad y que yo intentaría encontrar qué era, la estudiaría, y dedicaría mi vida a ello. Y eso es exactamente lo que he hecho.
¿Cómo la ha estudiado? Imagino que investigó en el libro “Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras” por Mary Baker Eddy.
Al principio no. Yo no sabía acerca de Ciencia y Salud. Todo lo que sabía era acerca de la Sala de Lectura y que mi papá se había recuperado por completo. Volví a Israel y busqué en Internet. Eventualmente me di cuenta de que la Ciencia Cristiana tiene su centro en Boston.
Boston es el lugar donde se encuentran las oficinas centrales de la Iglesia. Pero la Ciencia Cristiana es un movimiento mundial.
Pero yo sabía que Boston era el centro, y dije, ese debe ser el lugar para comenzar. Entonces, algunos meses después, vine a este mismo edificio (La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana), y fui a la Biblioteca Mary Baker Eddy. Pedí ver a un practicista de la Ciencia Cristiana. Y alguien me indicó un centro espiritual de curación en la Avenida Massachussets, que está abierto al público. Se llama Soluciones a través de la Oración.
Allí hay un practicista de la Ciencia Cristiana, y cualquier persona es bien recibida para entrar y hablar con él o ella. Y eso hice. Hablé con el practicista allí, y él comenzó un tratamiento de oración por mí. Y nos mantuvimos comunicados por e-mail cuando regresé a Israel.
¿Y en aquel momento consiguió Ciencia y Salud?
Le compré uno al practicista. Y él me estuvo mandando pasajes de Ciencia y Salud. Siguió conmigo durante estos primeros tiempos como un guía.
¿Y hubo algunos pasajes en particular de Ciencia y Salud que resonaron en usted?
Mi primer trabajo espiritual era resolver lo que parecía ser una dicotomía entre mi vida religiosa judía y mi profundo interés en la Ciencia Cristiana. ¿Cómo podían ser compatibilizadas estas dos cosas? Ciertamente en un nivel experimental era claro para mí, que sí podían ser compatibles. Pero debía tener alguna suerte de plataforma sobre la cual estar apoyada. Entonces puse mi atención en un pasaje que comienza al final de la página 360 de Ciencia y Salud con su explicación brillantemente metafísica y lógica acerca de cuál es el común denominador, la interfase entre la teología de la Ciencia Cristiana y la teología judía.
¿Nos leería ese pasaje?
“… hoy, el judío y el cristiano pueden unirse en doctrina y religión sobre la base misma de las palabras y obras de Jesús. El judío cree que el Mesías o Cristo no ha venido aún; el cristiano cree que Cristo es Dios. Aquí interviene la Ciencia Cristiana, explica esos puntos doctrinales, anula el desacuerdo y resuelve el problema. El Cristo, como la verdadera idea espiritual, es el ideal de Dios ahora y para siempre, aquí y en todas partes. El judío que cree en el Primer Mandamiento es monoteísta; tiene un solo Dios omnipresente. Así el judío se une a la doctrina del cristiano, de que Dios ha venido y está presente ahora y eternamente. El cristiano que cree en el Primer mandamiento es monoteísta. Así se une virtualmente a la creencia del Judío en un solo Dios y reconoce que Jesucristo no es Dios, como Jesús mismo lo declaró, sino que es el Hijo de Dios.”
¿Y qué significó, entonces, eso para usted?
Estamos mirando las tres palabras, Dios, Cristo y Jesús, desde tres diferentes perspectivas – desde la perspectiva de los judíos, los cristianos, y los Científicos Cristianos. Los cristianos agrupan a las tres en un solo grupo; Dios, Cristo y Jesús no tienen distinción. Jesús es Dios, el Cristo es Dios, el Cristo es Jesús etc. Esto es inaceptable para el pensamiento judío porque Jesús es un hombre. Nosotros no queremos deificar al hombre. Pero la Ciencia Cristiana toma esta lista -Dios, Cristo y Jesús- y los distingue de una manera única. Primero que todo, Jesús se diferencia de Dios. Jesús era un hombre, el reflejo del Cristo. El Cristo en la Ciencia Cristiana es “el ideal de Dios ahora y para siempre”. El Cristo es la idea que tiene Dios del hombre, el hombre perfecto. Este es el concepto que también tiene el judío acerca del Mesías, el hombre perfecto. Entonces ahora vemos que la Ciencia Cristiana, la cual acepta que Jesús no es Dios, está perfectamente de acuerdo con el judaísmo, el cual dice lo mismo. Los judíos dirán: “Bien, entonces, ¿qué es el Cristo? ¿No creen ustedes que es lo mismo que Jesús?” Y la Ciencia Cristiana dice: “No. El Cristo está en todos nosotros. Es eterno. Es el eterno pensamiento de Dios sobre el hombre”.
Cristo Jesús fue un rabino que guardaba los mandamientos judíos. Y ahora en mi vida, la Ciencia Cristiana está iluminando mi pensamiento metafísico judío, lo cual para mí, personalmente, es una cosa. Hay un solo Dios.
¿Qué cosa de la Ciencia Cristiana es lo que más toca su corazón?
Luego de conocer acerca de la Ciencia Cristiana, yo tenía algunas frustraciones que me perturbaban espiritualmente. Tenía un hijo rebelde. Y yo respondía como un padre obstinado. Esto básicamente creaba una situación de muy serios distanciamientos por los cuales yo sufría enormemente, y estoy seguro de que él también. Una de las primeras cosas que comprendí en la Ciencia fue acerca del amor y del papel central que tiene el amor en la curación y en la oración.
Entonces hice para mí una sesión diaria, a veces durante horas, de quedarme a solas conmigo mismo en mi habitación y me dedicaba a amar a mi hijo. Yo ni siquiera sabía dónde él estaba. Yo simplemente le enviaba oleadas de amor a través del espacio espiritual. Luego de cierto tiempo, hablamos por teléfono, por primera vez en muchos años. Pasó un mes y volvimos a tener otra conversación, y entonces cenamos juntos. Nos abrazamos, y esto se fue. El distanciamiento se fue por completo.
¿Cómo reaccionó la familia ante su estudio de la Ciencia Cristiana?
Principalmente fue mi esposa la que vio lo que estaba sucediendo. Ella me vio regresar junto a mi hijo. Cuando este problema fue resuelto, ella estaba ya conmigo. Me animó para que regresara a Estados Unidos y buscara un Maestro de la Ciencia Cristiana.
¿Y la Clase de Instrucción Primaria le fue de ayuda?
Eso puso las cosas en un enteramente nuevo punto de equilibrio. Aportó claridad, una visión global de lo que es el alcance total de la Ciencia Cristiana. Hace poco, sentí la necesidad de hablar abiertamente con mis hijos acerca de la Ciencia Cristiana. Entonces hicimos una reunión familiar en la cual todos mis hijos mayores, mis seis hijos, y mis dos yernos y mi nuera y toda la familia, la familia grande, se reunieron. Estaban preparados para que papá les hablara. Les dije lo que había estado haciendo acerca de la curación. Les conté que de ninguna manera la Ciencia Cristiana interfiere con mi observancia judía. La Ciencia Cristiana es universal. Ilumina todas y cada una de las cosas. Si yo soy rabino, me convierto en un rabino iluminado. Si tú eres un hombre de negocios, serás un hombre de negocios iluminado.
O si tú estás en alguna otra religión también, ¿no es así?
La Ciencia Cristiana se extiende a todas las religiones porque es una meta-religión. Hasta donde sé, la Sra. Eddy no estaba interesada originalmente en comenzar una denominación religiosa. Ella pensaba que el mundo cristiano aceptaría las enseñanzas. Pero no fue así como ocurrió; el mundo no estaba aún preparado para tal cosa. Entonces comenzó la Iglesia de la Ciencia Cristiana. Pero la Ciencia Cristiana es universal. Y les expresé esto a mis hijos. Ellos me entendieron. Entonces todos estuvieron a mi lado. Mis yernos son rabinos. Uno es el principal de un seminario de rabinos. Mis dos hijos también son rabinos. Y todos ellos dijeron: “Inténtalo, papá. Todo está bien”. Fue hermoso.
Entonces, ¿usted siente que hay receptividad a la Ciencia Cristiana en Israel?
La única cosa sobre la cual yo tengo que ser cuidadoso, es acerca de este punto: que Cristo Jesús no es Dios. Una vez que esto se entiende, no hay problemas con la ley judía o su teología. La Ciencia Cristiana es única en esta comprensión. Israel en general está muy abierto a la curación. Yo estoy seguro de que la voluntad de Dios dará la comprensión acerca de lo que es la curación en Israel, y esto promete ser una cosa verdaderamente gloriosa.
¿Cuál ve usted que es el rol de la Ciencia Cristiana en el mundo entero?
La Ciencia Divina es la revelación infinita de los pensamientos de Dios en una manera que cualquier ser humano, cada mujer o varón que lo desee y tenga el deseo de dedicarle tiempo y esfuerzo al estudio, pueda entender. Tenemos, como lo declara Mary Baker Eddy tan bellamente, la “consciente, constante capacidad” de comprender a Dios. Somos todos profetas de Dios, en el sentido de que todos podemos escuchar Su palabra. Él nos habla todo el tiempo a todos. Nosotros sólo tenemos que aprender cómo oír Su lenguaje. También tenemos que aprender cómo orar. El deseo de la bondad, el deseo de la bondad infinita, es oración. Dios mismo tomará tu deseo y lo elevará y lo transformará en oración. Ese es Su trabajo.
Eso tiene implicancias importantes para la paz mundial -y para la paz en Medio Oriente.
Absolutamente. El Medio Oriente tiene la característica de ser una especie de microcosmos del mundo entero. Israel mismo es un microcosmos – todas las religiones, todas las civilizaciones, todas las culturas en el mundo están allí condensadas en un país que no es más grande que el área del gran Boston. Pero si la Ciencia Cristiana llega a ser comprendida entre la gente judía, y la gente cristiana, y los árabes, y la gente del Islam en nuestra región del Medio Oriente- entonces este es un buen laboratorio para que sea entendida en el mundo entero. Hay un solo Dios, una Verdad, una bondad. Y la Ciencia es la Ciencia: es científica.
¿Y cuál ve usted es su rol como Científico Cristiano que a su vez es rabino?
Ciertamente mi meta inmediata tiene dos facetas. Una, volver a casa, Israel y tomar todo lo que he aprendido y vivirlo en Israel. Y en una manera silenciosa, simple, cordial, buscar oportunidades para decir una buena palabra. Los chicos están realmente listos para esto en Israel. Tienen una gran liberalidad en materia espiritual, y son grandes investigadores.
Y el otro aspecto de mi interés es hablarles a los Científicos Cristianos, el cual es un mundo totalmente diferente, ya que ellos ya conocen la verdad y la Ciencia. Yo les quisiera hablar a los jóvenes Científicos Cristianos, y alentarlos, mostrándoles cuán vasto es el instrumento de comprensión que tienen para cualquier carrera que sigan. Mary Baker Eddy tocó este punto, que nadie, nadie ha tocado. Yo estudié metafísica durante 40 años. En mi visión, no puede existir paz mundial sin una comprensión de los escritos de Mary Baker Eddy, su vida -por lo que ella atravesó. Entendiendo estas cosas, tú te estás uniendo a la expresión única del pensamiento de Dios para nuestros tiempos en el más moderno, el más inmediato sentido. Yo estoy verdaderamente dedicando el trabajo de mi vida a hacer que este punto sea claro para la gente de mi país y para los rabinos que trabajan conmigo.
Y lo mismo es verdad para los Científicos Cristianos que ya conocen esta hermosa Ciencia. Ellos también deberían apreciar lo que tienen. La gente joven puede que no vea el gran regalo que ellos ya tienen en sus manos. Entonces yo enfatizaría cuán precioso es el trabajo de Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras. Cuán precioso y valioso es para la culminación de las aspiraciones de toda la humanidad. Es la ley de Dios.
Video 1 de la entrevista en inglés (3′45″)
Video 2 de la entrevista en inglés (4′20″)
Traducción libre del artículo publicado en el The Christian Science Sentinel del 11 Mayo de 2009, titulado “A rabbi talks about Christian Science”.
Todos los derechos The Christian Science Sentinel ©
Abr
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El Sr. Lyle Young, de Ottawa, Canadá, es practicista, maestro y miembro del Cuerpo de Conferenciantes de la Ciencia Cristiana. Como conferenciante, ha ofrecido conferencias en cuatro continentes en varios idiomas: inglés, español, francés y portugués.
En estos momentos, el Sr. Young se encuentra realizando una gira por Argentina, Chile y Uruguay con motivo del ciclo de conferencias 2009. A continuación reproducimos su entrevista:
P: ¿Cómo conoció la Ciencia Cristiana?
R: Había un profesor en la Facultad que era Científico Cristiano. La filosofía y la religión me interesaban mucho. Entonces una vez le pregunté qué enseñaba la Ciencia Cristiana. No dijo mucho, pero me invitó a asistir a una reunión de la organización universitaria de la Ciencia Cristiana. Yo asistí y quedé impresionado, sobre todo por la conversación de los otros estudiantes después de la reunión. Unos meses más tarde, cuando yo me diplomé y me mudé a otra ciudad, comencé a asistir regularmente a los cultos.
P: Usted se dedicó al trabajo político antes de dedicarse a la práctica de la Ciencia Cristiana. ¿Cómo la aplicaba en su trabajo?
R: Yo estaba involucrado, no como profesional, sino haciendo una pasantía como estudiante en el Parlamento canadiense. Trabajé con dos diputados, primero con uno del lado del Gobierno, y luego con uno de la oposición.
Durante ese año aprendí que los cambios en el mundo político o económico se efectúan por causa de cambios de pensamiento. Un practicista siempre está trabajando en ese nivel mental. Entonces llegué a la conclusión que para cambiar el mundo tenía que dedicarme totalmente a la práctica pública de la Ciencia Cristiana. Así lo hice.
En “Usted puede mejorar al mundo – con la oración” se explica cómo toda persona puede mejorar el mundo con su manera de pensar y de orar.
P: Ha ofrecido conferencias en muchos países. Recientemente, tuvo oportunidad de dar una conferencia días después del atentado en Bombay, India, en diciembre del año pasado. ¿Qué armas tenemos para superar el miedo, el enojo y la impotencia?
R: El amor, El amor, El amor. La Iglesia en Bombay había programado tres conferencias que iban a comenzar diez días después de los ataques. A pesar de la situación de inseguridad en la ciudad, la Iglesia siguió adelante con las tres, inclusive con una para oficiales del Ejército Indio. Fue una linda demostración de cómo el Amor divino responde a nuestras necesidades. Desde entonces, han patrocinado otra conferencia para el Ejército.
P: Los países que ha visitado tienen culturas, problemáticas sociales y políticas distintas. ¿Cómo adapta las conferencias a las necesidades y situaciones específicas de cada país?
R: La metafísica de una conferencia es la misma en todos los lugares. Pero cuanto más puedo usar ejemplos e ilustraciones locales, más el Cristo habla y toca el corazón de aquellos que asisten a las conferencias.
P: La segunda conferencia que ofrece se titula: “El Amor de Dios responde a tus necesidades”. ¿Qué nos puede adelantar sobre ella? ¿Cómo responde la gente a este mensaje?
R: No lo he dado todavía. En ella, voy a hablar de cómo el amor de Dios para con cada uno de nosotros responde a nuestras necesidades para la salud, la satisfacción de la seguridad, de las relaciones, e incluso satisface tener la libertad de preocupaciones económicas.
P: Queremos agradecerle su colaboración en esta entrevista. ¿Tiene algún mensaje final para nuestros lectores?
R: Espero que mucha gente venga a las conferencias que doy. ¡Es un placer estar de nuevo en Sud América!
Para ver un listado completo de la gira de conferencias en Sud América, clic aquí.
Durante los meses de octubre y noviembre pasados, el Sr. José Rodríguez Peláez, C.S., realizó una gira por Ecuador, Colombia, Perú, Uruguay y Argentina con motivo del ciclo de conferencias 2008.
Aprovechando su visita a Sudamérica, entrevistamos al Sr. Rodríguez Peláez, practicista y conferenciante de la Ciencia Cristiana. Todas las preguntas de esta entrevista fueron hechas por los jóvenes de la Escuela Dominical.
P: ¿De qué forma la espiritualidad podría ayudar a cambiar la realidad social?
R: Para cambiar el mundo hay que primero cambiar el hombre. O mejor, ser consciente de nuestra verdadera identidad como imagen y reflejo de todas las cualidades divinas. En una habitación donde reinan las tinieblas, sólo hace falta que uno dé con el interruptor de la luz e ilumine ese espacio. Aquí lo tenemos más fácil, en cuanto que el hombre verdadero es luz, y lo único que se precisa es que teniendo muy claro que uno no pertenece a este mundo se comprometa con él como la levadura lo hace con la masa. La levadura se mezcla con la masa, a fin de levantarla. Así elevaremos la condición social de la humanidad.
P: ¿Qué significa ver al hombre perfecto?
R: Hay que ser consciente de que sólo la visión de Dios es la correcta. Porque no hay otra. Lo demás, cuanto más, es ceguera no reconocida. Confesar nuestra imposibilidad de ver como Dios es empezar bien para terminar bien. Adoptemos como ciegos la ayuda de un Lazarillo. Pero no a otro ciego si no queremos tropezar o despeñarnos. Está bien que como personas que queremos vivir en la Verdad y no en el sueño, aceptemos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna 1. Si aceptamos como verdad sólo lo que la Mente ve como real, no sólo no caeremos sino que acabaremos viendo al hombre perfecto como Dios lo ve.
P: ¿Cómo aplicamos la Ciencia Cristiana en situaciones límites, como por ejemplo, en situaciones de violencia?
R: Hay que estar siempre despierto. Eso es “orar sin cesar”. Hay que tener en cuenta lo que dice el evangelio de que el día del juicio no te sorprenda de noche, es decir, durmiendo. Si sales del sueño por una alarma no vas a estar claro para reaccionar correctamente. Darás tumbos antes de despertar del todo, y eso puede ser fatal. Por eso conviene salir cada día a la calle bien “despierto”, sabiendo muy bien quien soy (la imagen de Dios) y donde estoy (en Dios) y con quien me encontraré (con la creación benéfica de Dios).
P: Si Dios es bueno y está en todas partes y tiene todo el poder, ¿por qué hay niños que sufren en el mundo y hay tanta pobreza y hambre?
R: Dios no es responsable de nuestras pesadillas. Él ha hecho la única realidad donde nada de eso ocurre, sino cosas siempre maravillosas. Urge que despertemos nosotros y ayudemos a despertar. Por supuesto que el amor, la compasión, la solidaridad es el mejor despertador. Hay que iluminar nuestro mundo para que descubra que esto no es un infierno donde penar sino un cielo donde gozar.
P: ¿Cómo podemos aplicar la Ciencia Cristiana en lo cotidiano?
R: No sirviendo a dos señores. Es decir, no usando dos grupos de pensamientos. Los de Dios que hablan de bien infinito y eterno, y los de los hombres mortales que pregonan el poder y cotidianeidad del mal. Preguntándome, cuando me noto con miedo, preocupación, aburrimiento o tristeza, cómo ve Dios esta situación, cómo es en realidad.
P: En la asignatura Ciencias Naturales en la escuela enseñan que el hombre es el mayor depredador en la cadena de depredadores. Con la tala indiscriminada de árboles, la eliminación de desechos tóxicos en los ríos, la contaminación a gran escala, ¿cómo podemos orar para que eso se revierta?
R: Dios no ha hecho a ese depredador. El hombre que existe es el dotado de la facultad para desarrollar la creación y no ese loco destructor. La reflexión acerca de los últimos versículos del capítulo primero del Génesis y su comprensión ayuda mucho a revertir esas situaciones. Después de todo, orar es escuchar a Dios. Y adorar sólo a Dios es –ad-orar– escuchar en esa única dirección (”ad”). Sólo a la Palabra de Dios y no las sugestiones que llegan abrumadoramente a nuestros sentidos.
P: El miedo a salir mal en un examen, a perder un ser querido o a que los roben en la calle son miedos muy presentes entre los adolescentes. ¿Qué verdades espirituales podemos usar para vencer cualquier clase de miedo?
R: El estar consciente de la realidad es lo mejor para no caer en la trampa de los espejismos. Conocer el desierto es lo mejor para no beber la arena de un falso oasis. Saber que lo único es “Mente infinita y su manifestación infinita, porque Dios es Todo-en-todo” 2 es una gran ayuda. Porque el miedo es lo que hay que vencer. Y si todo es Amor no hay lugar para el daño, el fracaso… Actuar la presencia de Dios, es decir, ser consciente de que siempre estamos y caminamos en el infinito Amor, es el ejercicio más útil y práctico contra todo lo que intenta amargarnos la fiesta de la vida.
P: ¿Cómo se puede perder el pánico a hablar en público, como por ejemplo, dar un examen oral o hacer preguntas a un orador en un taller o seminario?
R: Dios es la única Palabra. La intercomunicación viene de Dios al hombre. Todo lo demás son balbuceos. Si oramos, escuchamos a Dios, dejaremos de ser mudos y hablaremos las nuevas lenguas que el mundo necesita oír. Debemos de saber que esa palabra inteligente, sabia, oportuna y amorosa siempre está en nosotros, aunque nos parezca imposible. Porque Dios lo ha dicho “yo estaré en tu boca”. Nunca pensemos que podemos hacer algo por nuestra cuenta. Siempre somos la imagen de Dios. Y en un espejo la imagen de la mano del que se asoma no se mueve sola, si no es la del sujeto la que tiene la iniciativa y lo reflejado en el espejo le sigue. Jesús ya lo dice: “Nada puedo hacer por mí mismo”. No estamos solos. Es imposible. Siempre estamos unidos a Dios, y en la medida en que estemos conscientes de ello lo disfrutaremos.
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1 Ciencia y Salud, pág. 497
2 Ciencia y Salud, pág. 468
Agradecemos a los jóvenes de la Escuela Dominical de las iglesias del Gran Buenos Aires y de Capital Federal, Argentina, y al Sr. José Rodríguez Peláez por su participación en esta entrevista.
Visite el sitio web del Sr. Rodríguez Peláez: www.rodriguezpelaezcs.org


