


Archivo para Diciembre, 2008
Durante los meses de octubre y noviembre pasados, el Sr. José Rodríguez Peláez, C.S., realizó una gira por Ecuador, Colombia, Perú, Uruguay y Argentina con motivo del ciclo de conferencias 2008.
Aprovechando su visita a Sudamérica, entrevistamos al Sr. Rodríguez Peláez, practicista y conferenciante de la Ciencia Cristiana. Todas las preguntas de esta entrevista fueron hechas por los jóvenes de la Escuela Dominical.
P: ¿De qué forma la espiritualidad podría ayudar a cambiar la realidad social?
R: Para cambiar el mundo hay que primero cambiar el hombre. O mejor, ser consciente de nuestra verdadera identidad como imagen y reflejo de todas las cualidades divinas. En una habitación donde reinan las tinieblas, sólo hace falta que uno dé con el interruptor de la luz e ilumine ese espacio. Aquí lo tenemos más fácil, en cuanto que el hombre verdadero es luz, y lo único que se precisa es que teniendo muy claro que uno no pertenece a este mundo se comprometa con él como la levadura lo hace con la masa. La levadura se mezcla con la masa, a fin de levantarla. Así elevaremos la condición social de la humanidad.
P: ¿Qué significa ver al hombre perfecto?
R: Hay que ser consciente de que sólo la visión de Dios es la correcta. Porque no hay otra. Lo demás, cuanto más, es ceguera no reconocida. Confesar nuestra imposibilidad de ver como Dios es empezar bien para terminar bien. Adoptemos como ciegos la ayuda de un Lazarillo. Pero no a otro ciego si no queremos tropezar o despeñarnos. Está bien que como personas que queremos vivir en la Verdad y no en el sueño, aceptemos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna 1. Si aceptamos como verdad sólo lo que la Mente ve como real, no sólo no caeremos sino que acabaremos viendo al hombre perfecto como Dios lo ve.
P: ¿Cómo aplicamos la Ciencia Cristiana en situaciones límites, como por ejemplo, en situaciones de violencia?
R: Hay que estar siempre despierto. Eso es “orar sin cesar”. Hay que tener en cuenta lo que dice el evangelio de que el día del juicio no te sorprenda de noche, es decir, durmiendo. Si sales del sueño por una alarma no vas a estar claro para reaccionar correctamente. Darás tumbos antes de despertar del todo, y eso puede ser fatal. Por eso conviene salir cada día a la calle bien “despierto”, sabiendo muy bien quien soy (la imagen de Dios) y donde estoy (en Dios) y con quien me encontraré (con la creación benéfica de Dios).
P: Si Dios es bueno y está en todas partes y tiene todo el poder, ¿por qué hay niños que sufren en el mundo y hay tanta pobreza y hambre?
R: Dios no es responsable de nuestras pesadillas. Él ha hecho la única realidad donde nada de eso ocurre, sino cosas siempre maravillosas. Urge que despertemos nosotros y ayudemos a despertar. Por supuesto que el amor, la compasión, la solidaridad es el mejor despertador. Hay que iluminar nuestro mundo para que descubra que esto no es un infierno donde penar sino un cielo donde gozar.
P: ¿Cómo podemos aplicar la Ciencia Cristiana en lo cotidiano?
R: No sirviendo a dos señores. Es decir, no usando dos grupos de pensamientos. Los de Dios que hablan de bien infinito y eterno, y los de los hombres mortales que pregonan el poder y cotidianeidad del mal. Preguntándome, cuando me noto con miedo, preocupación, aburrimiento o tristeza, cómo ve Dios esta situación, cómo es en realidad.
P: En la asignatura Ciencias Naturales en la escuela enseñan que el hombre es el mayor depredador en la cadena de depredadores. Con la tala indiscriminada de árboles, la eliminación de desechos tóxicos en los ríos, la contaminación a gran escala, ¿cómo podemos orar para que eso se revierta?
R: Dios no ha hecho a ese depredador. El hombre que existe es el dotado de la facultad para desarrollar la creación y no ese loco destructor. La reflexión acerca de los últimos versículos del capítulo primero del Génesis y su comprensión ayuda mucho a revertir esas situaciones. Después de todo, orar es escuchar a Dios. Y adorar sólo a Dios es –ad-orar– escuchar en esa única dirección (”ad”). Sólo a la Palabra de Dios y no las sugestiones que llegan abrumadoramente a nuestros sentidos.
P: El miedo a salir mal en un examen, a perder un ser querido o a que los roben en la calle son miedos muy presentes entre los adolescentes. ¿Qué verdades espirituales podemos usar para vencer cualquier clase de miedo?
R: El estar consciente de la realidad es lo mejor para no caer en la trampa de los espejismos. Conocer el desierto es lo mejor para no beber la arena de un falso oasis. Saber que lo único es “Mente infinita y su manifestación infinita, porque Dios es Todo-en-todo” 2 es una gran ayuda. Porque el miedo es lo que hay que vencer. Y si todo es Amor no hay lugar para el daño, el fracaso… Actuar la presencia de Dios, es decir, ser consciente de que siempre estamos y caminamos en el infinito Amor, es el ejercicio más útil y práctico contra todo lo que intenta amargarnos la fiesta de la vida.
P: ¿Cómo se puede perder el pánico a hablar en público, como por ejemplo, dar un examen oral o hacer preguntas a un orador en un taller o seminario?
R: Dios es la única Palabra. La intercomunicación viene de Dios al hombre. Todo lo demás son balbuceos. Si oramos, escuchamos a Dios, dejaremos de ser mudos y hablaremos las nuevas lenguas que el mundo necesita oír. Debemos de saber que esa palabra inteligente, sabia, oportuna y amorosa siempre está en nosotros, aunque nos parezca imposible. Porque Dios lo ha dicho “yo estaré en tu boca”. Nunca pensemos que podemos hacer algo por nuestra cuenta. Siempre somos la imagen de Dios. Y en un espejo la imagen de la mano del que se asoma no se mueve sola, si no es la del sujeto la que tiene la iniciativa y lo reflejado en el espejo le sigue. Jesús ya lo dice: “Nada puedo hacer por mí mismo”. No estamos solos. Es imposible. Siempre estamos unidos a Dios, y en la medida en que estemos conscientes de ello lo disfrutaremos.
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1 Ciencia y Salud, pág. 497
2 Ciencia y Salud, pág. 468
Agradecemos a los jóvenes de la Escuela Dominical de las iglesias del Gran Buenos Aires y de Capital Federal, Argentina, y al Sr. José Rodríguez Peláez por su participación en esta entrevista.
Visite el sitio web del Sr. Rodríguez Peláez: www.rodriguezpelaezcs.org
Dic
19
Haga de la Navidad una demostración de luz y alegría.
Deje que el Cristo guíe sus acciones y verá que el progreso será natural y espontáneo durante todo el año próximo.
Los ángeles cantaron: “¡Gloria a Dios en las Alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2:14)
Recuerde que uno de esos “hombres” es usted. Usted es el amado de Dios hoy y siempre.
Un abrazo fraternal y Feliz Navidad,
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Orlando Trentini, C.S.B.
Minas Gerais, Brasil
www.trentinicsb.com
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Traducción libre del mensaje escrito originalmente en portugués por Orlando Trentini C.S.B. y publicado en su sitio
Dic
8
En medio del trajín de nuestro ritmo de vida, nos movemos en una sociedad llamada “de consumo”, donde siempre surge algún juguete tecnológico nuevo, una vestimenta, o algún objeto que necesitamos comprar para sentirnos más satisfechos. A uno le da la sensación de que cada día le falta algo para ser completamente feliz.
A mi me gusta -de vez en cuando- hacer una pausa para pensar. Para un auto examen. Y si me siento triste o tengo esa sensación de vacío, comienzo a hacer una lista mental de las grandes y pequeñas cosas por las que puedo estar agradecida: familia, amigos, la naturaleza, una curación, un día de sol, las flores en mi jardín… (Ustedes pueden pensar: esto ya lo escuché antes. Si, seguramente. Pero hagan la prueba. La gratitud sincera, de corazón, barre esa “sensación de vacío”.) ¡Entonces me doy cuenta de cómo actúa la ley de Dios, la ley del bien, en mi vida! Me lleno de gozo, me maravillo.
La gratitud nos ayuda a ser felices. Nos despierta a ver que siempre tenemos todo lo que realmente necesitamos cuando sabemos donde buscarlo. Dios, el Amor divino, infinito, es la fuente de todo lo que llegáramos a necesitar. Un manantial inagotable de bien que fluye en nuestra vida, regando nuestra consciencia continuamente con ideas espirituales, frescas, renovadoras, originales, sanadoras. Poner en práctica estas ideas -multiplicarlas- nos lleva a experimentar ininterrumpidamente el bien divino. Como promete la Biblia: “Su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor”.(Jeremías 31:12)
La gratitud que reconoce lo bueno que ya recibimos nos da confianza y expectativa de que solo lo bueno va a continuar ocurriendo. Así como tenemos la total seguridad de que el sol va a salir cada mañana, podemos tener la certeza de que la ley del bien de Dios actúa continuamente. Ninguna crisis financiera puede interrumpirla o revertirla. Nuestra gratitud puede borrar estas corrientes mentales de temor, y abrir la puerta de nuestra consciencia a percibir las infinitas oportunidades de bien que existen en la dimensión espiritual de la Vida, ahora mismo a nuestro alcance.
Mónica Esefer Passaglia, C.S.
Buenos Aires, Argentina
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Dic
8
Dios omnipotente, omnisciente y omnipresente es la Causa y origen de toda la sustancia. En la Ciencia, yo soy la imagen, la manifestación consciente de Dios, por lo tanto, yo no soy material y no dependo de la materia. En realidad, yo soy espiritual y perfecto. Soy completo, representando y expresando armoniosamente todas las ideas correctas que emanan de mi maravilloso Padre-Madre, la Mente divina y Universal.
Conozco mi verdadera identidad de que soy UNO con la Mente divina, y soy inseparable de la Causa omniactiva. Como la idea brillante de la Verdad divina, de la Mente infinita que gobierna todo, estoy ocupando mi lugar perfecto. Estoy posicionado y ungido por la Mente, de cuya creación procedo. Por eso, son parte integrante de mi ser, las cualidades de inteligencia, sabiduría, honestidad, sinceridad, transparencia, humildad, creatividad, originalidad, receptividad, equilibrio emocional, capacidad ilimitada y la salud.
Soy eterno y tan indestructible como el Padre-Madre, y vivo para siempre, como idea divina en la conciencia de la Mente única y verdadera. Por lo tanto, no estoy sujeto a la materia, a sus creencias de ciclos, ni a las falsas leyes de la herencia, medicina, decadencia, inseguridad, sentimiento de inferioridad, de carencia y otros argumentos sugeridos por la mente carnal.
Soy completo, capaz, e infinitamente eficiente. Ocupo totalmente mi lugar aquí y ahora, por eso nunca estoy sujeto a ningún tipo de confusión mental, errores de decisión, nerviosismo, estancamiento, retrocesos, cambios sin objetivo práctico o que no contribuyan al progreso tanto mío como de mi familia, de las actividades profesionales e incluso de la Iglesia. Por ser la expresión consciente, completa y siempre activa de la Vida inmutable y perenne, desconozco la escasez, las limitaciones y la incapacidad. Soy consciente sólo del orden, la abundancia y del desarrollo armonioso del plan del Amor divino para mí, hoy mismo y para siempre.
Soy la manifestación completa, receptiva y diligente de las ideas activas de la Mente que es Principio divino infalible y ley eterna. Toda idea divina es original, genuina y magnífica. Estas ideas originales son manifestadas a través de mí por medio de Su naturaleza inextinguible.
Como evidencia de la única Mente y del Alma vivo feliz, alegre y para siempre dentro de mi Padre-Madre, Dios. Mis actividades profesionales encuentran cada día maravillosas oportunidades de progreso, tanto en el ámbito humano como en el divino. Esta es la Verdad divina que rige mis pensamientos y mis acciones, y me hace receptivo a muchas bendiciones y éxitos.
Soy capaz de mantener la Verdad divina constantemente. Soy UNO con Dios, la Mente, la Vida, el Principio, el Alma. Por lo tanto, yo comprendo el hecho espiritual de Causa perfecta y efecto perfecto. Y eso constituye verdadera oración, que es “Emanuel”, o sea Dios conmigo. Soy consciente del contenido de esta oración que es ley irreversible de armonía y de progreso. Esta oración curará todo tipo de enfermedad, miedo a la enfermedad, miedo al fracaso, miedo al futuro, o cualquier otro tipo de miedo. Estoy consciente de que soy la evidencia del Alma, hermosa y suprema y, por lo tanto, tengo dominio sobre cualquier tipo de sugestión de manipulación mental, de sugestión mesmérica o de impulsos para pecar. Esta oración es el advenimiento del Cristo, del mensaje divino, actuando tanto en mí como en todos los que trabajan conmigo o con quien vaya a tener contacto hoy o en otro momento.
Esta oración me dirige y por medio de ella tengo coraje moral para “vivir y reinar con Cristo mil años” (Apocalipsis 20:4) y me probará ser la segunda venida del Cristo, la Verdad a la humanidad. La consciencia-Cristo actúa en mí, y por medio de mí cura y regenera espontáneamente todo lo que necesita ser curado y regenerado.
Este tratamiento científico cortará los lazos de limitaciones, carencias y todo pensamiento negativo y hostil. Hará brotar en mí ideas originales y productivas que traerán provisión diaria y me abastecerán de sustancia que se auto multiplica, así como también a mis cuentas bancarias y a mi hogar con los tesoros infinitos e inagotables de Dios.
Esta oración está actuando como ley divina de progreso que cancela, para siempre, toda presunta acción del magnetismo animal. Mi oración es la presencia activa de la única consciencia-Cristo que actúa en mí y por medio de mí. Esta consciencia-Cristo aniquila y destruye todo tipo de malapráctica ignorante o intencional, toda maldición, todo odio; sobre mí, sobre mi familia, mi empresa y mi entorno de trabajo donde actúo; como una bendición para la humanidad, reflejando al Cristo sanador.
Este reconocimiento consciente del Cristo que opera en mí y a través de mí, traerá a mi vida alegría, pureza, orden, paz, armonía, salud, integridad. El Cristo aniquila y disipa, para siempre, toda mediocridad, avaricia, lamento y queja, crítica, tristezas y resentimientos, así como la mala práctica inconsciente.
Esta oración científica actúa ahora mismo y para siempre aplastando las estocadas del miedo, de la depresión o del éxito embriagante, del remordimiento, de dolores repentinos y los síntomas transmitidos por asuntos médicos. Mi saber consciente reconoce que está en comunión constante con la Causa divina, y eso removerá la máscara de la vejez, las creencias de la pérdida de fuerzas y de debilitamiento mental, y revelará en mí la eterna juventud y felicidad sin fin. Disipará mi pasado no armonioso y cualesquiera episodios que parezcan ser fantasmas desaparecerán para siempre revelando mi glorioso y enteramente feliz presente que se prolonga de un modo continuo e inalterable, puesto que está sustentado por la Ciencia Cristiana, “la ley de Dios, la ley del bien, que interpreta y demuestra el Principio divino y la regla de la armonía universal.” (Rudimentos de la Ciencia Divina, pág. 1:1).
Mi discernimiento espiritual claro y continuo está garantizado por esta oración científica y constituye “…el camino mediante Cristo, la Verdad,”… y “con la llave de la Ciencia divina…” me abrirá y mantendrá activa la percepción de que soy “erguido, puro y libre” (Véase Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, pág. 171) a imagen y semejanza de Dios. Estoy consciente de que existo como la idea completa y soy la evidencia constante del Principio divino. La Mente divina, de la cual soy la consciente emanación, mantiene todo lo que me dice respecto de su inequívoca jurisdicción, hoy y para siempre. Cada pensamiento, cada acción, mi ser entero, es la expresión activa, tierna e inteligente del Dios vivo. Estoy consciente de que soy inseparable de la Causa y de su acción perfecta e inamovible. Yo soy UNO con DIOS. YO sé, que YO sé, que YO lo sé.
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Orlando Trentini, C.S.B.
Minas Gerais, Brasil
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Visite el sitio web del Sr. Trentini: www.trentinicsb.com
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Traducción libre del artículo escrito originalmente en portugués por Orlando Trentini C.S.B. y publicado en su sitio


